Presentación en sociedad

garbancito
¡Buenas!
Aquí os presento, por fin, a nuestro Garbansus Máximus!!
Y es que tenía que aprovechar el segundo cumplemés para ello! :)

Muchas cosas han pasado… bueno, sinceramente no. Y es que, ¡las horas/días/todo pasa VOLANDO! Miras a Garbancito, y cuando dejas de mirarle ya es la hora de cenar, y durante ese rato no has hecho más que llenar un cubo de babas y más babas. Así que nada… ni contestar todas las felicitaciones pude, ¡pero que sepáis que ni una me he dejado! ¡¡¡¡¡Muchas gracias a todos!!!!!
Por otro lado, quizá me costará ir escribiendo durante al menos estos primeros meses, quiero disfrutar al máximo de todos estos días tan especiales e irrepetibles, pero espero que cuando volvamos a Japón podamos seguir escribiendo más periódicamente ya que me encanta ir haciendo el blog, jijiji.

Y ahora qué os cuento de este bichejo….
Pues que está creciendo de maravilla, pesa ya 5 kilitos y no para de mostrar interés por todo lo de su alrededor, ¡ah! y desde las dos semanas que intenta levantar cabeza pero hoy la ha mantenido por largo. Tiene una pequeña afición por las luces, le fascinan hasta el punto en que de los ojitos le salen brillitos. Me encanta… bueno, qué os voy a decir yo como madre, ¿no?


¡ESTOY ENAMORADA DE MI ENANILLO!

3″de8″

TRES

Como quien habla de “castellers” (torres humanas típicas en Cataluña), hoy culminamos nuestro 3de8 hacemos 3 años desde que empezamos a salir :)
Es precioso poder recordar esos primeros días como si de ayer se tratara, pero encima con otro 3 incorporado, Garbancito!

ありがとう、Yuta!!

¡Ya somos tres!

Ya empezaba a hacer mucho desde la última vez que pude escribir, pero teníamos que disfrutar al máximo de nuestros días juntos, es lo que hay! :)

Muchas cosas han pasado, pero la más importante de nuestras vidas pasó justo hace hoy un mes: ¡¡¡Garbancito pasó a formar parte de nuestras vidas!!!
Y desde tal día a hoy ya os podéis imaginar, un no parar de los buenos como a todo papi y mami le toca.

Hoy mi intención era publicar dos posts, pero me cuesta mucho que cierto personajillo me deje tiempo así que ya me lo dejo para mañana. Pero todo tiene un inicio, así que primero voy a hablar del parto! (a Garbancito ya le tocará su hora).

En su momento decidí que no quería que Garbancito naciera en un hospital, muchas cosas pasan en ellos.. a veces para bien, a veces para mal… pero yo creo que un parto es algo “natural”, toda mujer es capaz,  y algo que no se debe medicalizar y controlar con tanto exceso como se hace en los hospitales. No soy de esas que… “uah! sólo hay esta opción” y nada más, no. Creo que cada uno escoge lo que quiere y lo que tengo claro es que hay mucha desinformación y si algo puede pasar en casa, lo más seguro es que en el hospital también pase. Otra cosa a añadir para aquellos que no saben del tema, las comadronas que se dedican a partos en casa, ya tienen en cuenta que si algo no funciona bien, o se ve que puede pasar algo, no dudan en negarte dicha posibilidad; y si estás en el “momento parto” y no tira adelante, con calma se decide ir al hospital y no arriesgarse (lo lógico, vamos). Pero éste era nuestro parto y decidimos lo que nos pareció lo mejor y la que nos pareció la mejor manera de recibir a nuestro garbancitus máximus.
Así pues, Garbancito nació en un fabuloso parto natural en casa. Aunque fue todo tan tan speed que tengo que ir al hospital y directamente, NO LLEGO!!

Todo empezó a las 10 de la noche rompiendo aguas tras un día de lo más ajetreado. Yuta había pasado el rato cantando “出ろ、出ろ♪” (sal, sal), creo que alguien sintió a quién iba dirigido y se puso manos a la obra. ¡Y nunca mejor dicho!. Con mis comadronas nos íbamos mandando los famosos Whatsapp para avisarnos normalmente de cómo iban las cosas, así que les envié un mensaje preguntando cuánto tiempo podía pasar de romper aguas a ponerse de parto, tras lo que me avisaron que podía ser algo inmediato a dos días, pero que contara las contracciones durante una hora. De mientras, la cena.. ¡hasta un couland de chocolate me zampé!. A media cena empecé a notar una leve sensación como cuando te está a punto de bajar la regla y pensé “¿el dolor de regla son contracciones también? Cómo sea así todo el parto me da algo..  ¡¡¡¡odio esa sensación!!!!”. Una vez cenados nos fuimos a la habitación con la bola, pasando el rato.Y así fue, cada vez más en aumento, aunque tenía unas contracciones muy desiguales, con intervalos de 6 minutos, 5, 4, 2, 5, 3… etc. A eso de las 11 y cuarto pasamos la información a las comadronas y dijeron que venían de camino. Las contracciones aumentaron de intensidad (pero a parte de sensación de cuando tienes dolor regla fuerte, no era doloroso realmente, sino esos momentos que no sabes cómo colocarte, que buscas una posición) hasta el punto que ya me paseaba por la habitación y acabando postrándome de rodillas en la cama enviando mensajitos (un show, vamos!! Pero Yuta no sabe el idioma y yo era la única que podía explicar cómo estaba, aunque en esos momentos muy hablador no estás! jajaja). Pero de repente, hacia las once y veinte, empezó a ser fuerte y con ello empezaron los pujes. Seré sincera, me pareció una sensación de cagar, ¿pero como cuando no puedes y tu aprietas con todas tus fuerzas? Pero con una gran diferencia, tu no lo controlas, ¡tu cuerpo lo hace por ti! Pero admito que no me pareció doloro, sino que conocía la sensación.

23març

A las 12 menos 5 más o menos llegó Judith, una chica genial que está en prácticas para el parto en casa. Recuerdo que le dije que me parecía que y salía la cabeza y me dijo “noooo tranquila, que serà caca!” y le aseguré que no mientras se ponía detrás y decía “ui no… si ja està aquí… ja el veig!!! Va que tu pots!!” (ui no.. si ya está aquí… ya lo veo!!! Venga que tú puedes!!) y seguidamente, a las 00.02, como de un pedo/caca se tratase….  ¡POF! y salió de golpe!!!
No puedo explicar esa sensación..¿alegría máxima? ¿shock de que todo fue más rápido de lo que yo esperaba? ¿miedo de no saber coger a Garbancito?..
Pero recuerdo entre risas cuando pregunté a Judith: “Què és?” y soltó: “Té una titolaaaaa!” (tiene una titaaaaa!).
Jajaja, así que ya lo digo oficialmente: ¡¡¡es todo un hombretón!!!

A los 5 minutos llegó Inma, mi comdrona, y ya fue todo viento en popa! :) Aunque le supo muy mal no haber estado en el parto.. ¡pero es que fue todo taaaaaaaaaaan pim-pam-pum! Pero qué mejor que eso y que todo fuera tan genial, ¿verdad? Y Yuta, por su parte, se comportó increíblemente bien, sin entrar en pánico ni nada. Grabando con la cámara y pendiente en todo momento de ayudar en todo lo que fuera posible. No puedo decir que no me sorprendiera ni lo contrario, pero me encantó ver que lo llevaba tan bien!!

Y sin darte cuenta ya ha pasado un mes y el tiempo ha volado como nunca, te has dado cuenta que te pasas los días mirando a tu enano como si no hubiera nada mejor en este mundo… espera, ¿lo hay? ;)

Quiero dar las gracias a Judith, a Inma y a Raquel de “Néixer a casa” por ser tan geniales, por haber estado allí y haber hecho nuestro parto ideal posible! Sou genials!! Moltíssimes gràcies!
A Yuta por todo lo que ha hecho estos meses y por ser un “new-papa” increíble. A mis padres por todo su apoyo incondicional pese a haber o no haber compartido ciertas opiniones…..

y… sobretodo….
A NUESTRO GARBANCITO, POR LLEGAR A NUESTRAS VIDAS!!!♥

“El Churro”

churro

Un mes sin escribir y no me había ni dado cuenta, y es que la buena compañía es lo que tiene, que pasas a disfrutar de una genial segunda luna de miel. Pero claro, hay ratos y ratos, y la noche no es justamente el mejor de ellos. A partir de cierto mes de embarazo tu cuerpo dice basta a dormir “boca arriba” y pasas a que sólo puedas conciliar el sueño poniéndote de lado. La barriguita pasa a barrigota, y a su vez, la sensación de incomodidad va en aumento. Ese es el momento de dar la bienvenida al nuevo DIOS de la casa: El Churro.

Cuando mi amiga me lo prestó, tardé en prestarle atención, se quedó en un lado de la habitación hasta que un buen día decidí probarlo. No me desagradó, pero la mejor forma de explicar cun indispensable pasó a ser en mi día a día es fácil: con el tiempo, pasé a llamarle “YUTA”.

Por suerte mi hombretón no se queja, siempre ha odiado cuando lo “uso” de cojín, por lo que hasta se ha alegrado de la existencia del churro ;D

Garbancito

garbancito2

Hace días que me apetecía muchísimo hablar de Garbancito, y todo lo que ha significado hasta ahora. Y es que, a pesar de que haya comentado algunas situaciones hasta el momento, me he dado cuenta que no he contado realmente nada. Así que quien quiera ahorrarse leer cosas moñosas, aconsejo mejor parar!

Yuta y yo decidimos que queríamos tener a Garbancito a inicios del 2012, las ganas estaban a flor de piel y, tras conseguir un trabajo que representaba mucho en mi carrera, decidimos que era “nuestro momento”.
Saltamos como locos y lo celebramos a tope cuando nos enteramos que ya venía en camino, pero en la primera visita del primer médico, del que ya hablé en su momento, además de no dejar entrar a Yuta en la consulta el rato de la eco, nos soltó ésta perla: “hay bolsa pero aún no se ve el feto, por lo que puede estar muerto”. ¡Sí, tal cual! Estábamos de unas 6 semanas escasas o menos y nos dió una segunda visita para al cabo de más de un mes, por lo que pasamos unos días un poco tristones y que nos hicieron pensar mucho. Sobretodo a mí, ya que no me gustó la idea de que Yuta no estuviera conmigo en los ratos de la eco cuando es cosa de dos. Ésto provocó que tuviéramos unas palabrejas en la segunda visita y decidiéramos que ya no nos visitaría más como ya os expliqué.
Pero los cambios de hospital ayudaron muy muy positivamente. Nos recibieron con los brazos abiertos y pudimos escuchar por primera vez un “felicidades” por parte de personal sanitario. Y así pasó el tiempo, un viajecito a España y pronto estaremos con Yuta juntos de nuevo. Porque….. no os habéis dado cuenta que poco ha salido mi hombretón últimamente, ¿verdad? ;)

Ahora sólo comentaba un poco cómo ha ido todo, pero Garbancito representa mucho más que ésto. No es solamente una parte más de los dos que representará cuánto nos queremos y blah blah blah, es una personita que queríamos tener entre nosotros. Nos implica un cambio a ese “set” que somos Yuta y yo, que tanto nos hemos empeñado en no separar pese a ser de dos países totalmente opuestos dentro del globo (ni internet quisimos de barrera). Es impresionante la de ganas que tenemos de poder experimentar, disfrutar y aprender más de nosotros mismos junto a nuestro bichito.

También, pero eso ya es por mi parte, como mujer, le tengo muchísimas ganas al parto. No sólo por el simple hecho de tenerlo entre nosotros (que eso por supuesto todo el mundo lo espera), pero es algo más, es como un sentimiento de poder vivir “ese” momento íntimo los dos, tres, de una forma respetada y como tanto deseo, porque tengo decidido qué quiero , qué no quiero, cómo lo quiero y con quién lo quiero desde el momento en que decidimos que formaría parte de nuestras vidas (o antes). Algún día hablaré de ello, pero eso ya será cuando seamos tres!

Por otro lado, los dos meses por Barcelona, lejos de Yuta, me han pasado un poco de factura. No sé realmente cómo explicarlo pero me he sentido desmotivada a la hora de pensar un poco en mí y nuestro bichillo. También tengo que admitir que es la primera vez que pasábamos un tiempo relativamente largo separados con Yuta, ya que ambos nos convertimos en lapitas sólo conocernos (¡suspiro profundo!). Además ha estado el trabajo y ciertas “obligaciones” que me han llenado la agenda en estas vacaciones de las que tanto relax y dedicarme tiempo a mí misma esperaba. Así que, como podéis ver, pueden haber sido distintos factores, pero se ha notado en las pocas ganas de buscar cositas para Garbancito y no ha sido hasta esta última semana en que finalmente me he empezado a sentir una “futura mami”. ¡Ya tocaba!

Garbancito, por su parte, va creciendo muy bien, aunque haya decidido no mostrarlo mucho a los demás y haya conseguido que me cueste horrores que los viejecitos-fake del bus se me levanten al verme. Ya no sé si son verdaderos o no porque es verme y poner cara enfermiza o de pena, pero al levantarse en su parada radian de una movilidad y un desparpajo que pa’ qué’! También tengo que decir que me ha costado horrores que se me notara un poco de barriga y, según las comadronas, si no fuera por lo bien de peso y todo que lo han visto en las ecos, me tendrían en un control extremo (aunque de palabrurías viven por aquí, porque yo también llegué con unos análisis terribles según muchos médicos y ¡poco control me han tenido!).
Desde el principio está mostrando un carácter comodón, y es que en lo que llevamos de embarazo, yo diría que muchas vueltas no ha dado, sino que ha estado todo el tiempo en la misma posición. Pero éso no quiere decir que quieto, ya que puede que le haya pasado un poquitín el estrés interior que llevaba y me las ha estado devolviendo como un rey (¡o reina!). Es ir a una eco y ponerse de espaldas, querer hacer una eco 4D de esas chachis y taparse la cara todo el rato, alguien tocarlo para chequearlo y devolverla con una patada no muy floja justamente… ¡será puñetero/a!

Va, Garbancitooo, let’s go! :)

¡SORPRESA!

 

kinder-cast[català]     [日本語]

Son muchos los que nos preguntan acerca de si sabemos el sexo del bebé. Siento decepcionaros pero…. ¡no queremos saberlo! :)
Tenemos muchas ganas de saberlo, no lo negaremos, pero la ilusión por esa sorpresa, esa incertidumbre, es más fuerte. Hay quien hace apuestas: que si según el calendario chino, que si la cadenita, que si la imagen de la eco, que si la forma de la barriga…. pero luego miras y hay quien dice una versión o dice otra de una misma práctica, ¿quién se fía entonces de los resultados?
Algunos me han llamado “clásica”, y a la hora de mirar chuminadas, nos hemos encontrado muchas bolsas y cosas que dependen demasiado de si es chico o si es chica.
Pero con mucho orgullo me gusta decir que… ¡soy un kinder sorpresa! ¿quien sabe qué será garbancito?

¡Nos tocará esperar!

Vuelo con ANA – All Nippon Airways -

ANAes
[català]     [日本語]

Hace un mes y medio, justo antes de Navidades, me vine a España de vacaciones. Esta vez nos costó muchísimo buscar vuelos, pero por cosas del destino, la oferta más “buena” fue con ANA (All Nippon Airways), compañía que, junto con JAL (Japan Airlines), son las únicas dos compañías japonesas que enlazan Japón con Europa o América. Ambas tienen un gran renombre y, tras muchos años volando, fue la primera vez que tuve la ocasión de comprobarlo por mi propia cuenta.

Ahora podría hablar de muchas compañías, europeas y asiáticas, con las que he viajado, pero con el tiempo cambia la calidad, el servicio y todo. Así que a fondo sólo hablaré de ésta por ahora:

Mis recuerdos año tras año con compañías europeas me habían hecho posicionarme con algunas que me parecían mejores y otras peores. Pero dejando siempre en cola el volar con las asiáticas Aeroflot y Air China. ¡Terribles! (Eso sí, a muy bien de precio).
Pero esta vez, al buscar, no tuvimos opción alguna. En primera posición en las listas de precios había la empresa de Corean Air y la combinación Aeroflot con Air China, cada una con más de 23 horas de viaje. El viaje a España ronda las 15-16 horas, por lo que me pareció una exageración.
Luego ya se encontraba ANA, de la que había oído muchísimos alagos, así que muy ilusionados cogimos el vuelo.

La aventura empezó en Narita, cuando por estar embarazada, me hicieron ir media hora antes del embarque al punto de ayuda y servicios de ANA. Una trabajadora, sonriente a más no poder,  me cogió todas las bolsas que llevaba en mano y me llevó a hacer el control de aduanas por un lado especial. Luego hay una sala donde has de llenar tus datos en un papelito y presentarlo a la policía de aduanas. La chica no me dejó tocar ni el bolígrafo, se encargó de todo y, una vez entregado, me siguió cargando mis mil y una cosas hasta el avión, donde las pasó a otra chica que me las llevó todo el pasillo hasta mi asiento. ¡Una pasada! Vale que es por la situación en la que me encuentro, y en parte me sentí un poco violenta, pero…. WOW! ¡Qué impresión!
Luego el avión no iba 100% lleno, por lo que me pude colocar en un doble asiento para estar más cómoda. Creo que por primera vez en los 7 años que hace desde mi primer vuelo, el monte Fuji me despidió con una de sus más grandes vistas hasta el momento haciendo que me cayera alguna que otra lágrima :P (no os riáis de mí, ¡que estoy sensiblona total!).

Mis impresiones:
- Asientos anchos y con muchísimo espacio entre filas, por lo que estabas comodísimo.
- Casi nadie reclinaba el asiento, no hacía falta, cosa curiosa de ver si has volado en otras compañías. (sí, a eso me dediqué a mirar en mis paseos de un lado a otro ;) ).
- Azafatas pasando cada dos por tres ofreciendo agua o zumos (en muchas compañías eso dura los primeros 5 minutos tras haber dado comidas).
- Comida riquísima (no cansaba, muy bien preparada y buena presentación). Ah! Y comías con cubiertos de verdad (no de plástico).
- Televisores grandes con muchísimas películas de calidad.
- Los vuelos salen caros, pero compensa, en calidad y, por consecuencia, emocionalmente.

Vamos, ¡que salí encantada!

Lástima que la historia no se terminó allí, porque sigue…

Al llegar a Frankfurt una azafata me ayudó a llevar todas mis cosas de nuevo hasta la salida del avión, donde una chiquilla del aeropuerto me esperaba para llevarme todo hasta mi próximo avión. ¡¡¡Lujazo total de nuevo!!!
Teníamos la misma edad, y me encantó charlar un ratillo con ella a pesar de mi cutre-inglés :P
Una vez más me llevó por una ruta más corta y pasando por aduanas para “preferentes”, en menos de media hora ya me dejaba en la puerta de embarque de Lufthansa, compañía con la que volaría a Barcelona. Pero ese vuelo fue muy distinto y bastante decepcionante… ya que para empezar nadie me ayudó y, pese a avisar que estaba embarazada, se me iban pasando las azafatas. Nadie me ayudó a llevar nada por uno de esos estrechos pasadizos hasta llegar a mi asiento, simplemente a subir mis bolsas a los porta-equipajes y porque les insistí. Muy mal…. También hubo algún que otro usuario al que daban mil ganas de patear, porque levantarse mientras el avión está en la pista de vuelo o ponerse a llamar al segundo de aterrizar no es lo más normal del mundo.

¡¡¡Así que  le doy 100 puntos a ANA con mucho mucho orgullo!!!
(Y un cero patatero para Lufthansa… espero que a la siguiente pueda decir lo contrario!)